En una orilla del Jatunyacu se premiaba a los kayakistas; en la otra, excavadoras y dragas buscaban oro. Bitácora Ambiental recorrió el río y contó 35 dragas, 12 operando. Documentos y monitoreo satelital revelan el avance minero pese a las suspensiones. La Fundación Río Napo exige una zona de exclusión de 100 metros para proteger los ríos turísticos y sus afluentes.