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Galápagos: Vías “ecológicas” en Santa Cruz, una obra millonaria paralizada y sin explicaciones

  • Foto del escritor: Franklin Vega
    Franklin Vega
  • hace 5 días
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: hace 15 minutos

En Santa Cruz, Galápagos, un proyecto vial presentado como “ecológico” y de tecnología de primer mundo está paralizado, con subcontratistas impagos y sin respuestas claras de las instituciones responsables. Los conductores destruyen las geoceldas expuestas en las vías. La obra, promocionada en 2025 como un hito ambiental, evidencia una vez más la brecha entre el discurso oficial y la gestión real de los proyectos públicos en el archipiélago.

Una de las volquetas de los contratistas de la UTA EP que se dejó en medio de la calle de Puerto Ayora como reclamo por la falta de pago. Foto: Arcivo particular.
Una de las volquetas de los contratistas de la UTA EP que se dejó en medio de la calle de Puerto Ayora como reclamo por la falta de pago. Foto: Arcivo particular.

Un proyecto sin debate técnico previo

En septiembre de 2025, el Municipio de Santa Cruz anunció la Construcción de Vías Ecológicas mediante el uso de geoceldas, con una inversión de USD 2,1 millones para 3,5 kilómetros de vía. El proyecto fue difundido como el primero de su tipo en Ecuador y como una muestra de innovación ambiental.

Desde el 27 de enero los camiones ya no están en las vías y esto ha marcado el inicio del deterioro las obras que quedaron inconclusas. En Puerto Ayora circulan videos de cómo las camionetas cruzan sobre las geoceldas que están a medio instalar y así de esta manera las destruyen. Todo esto se produce mientras la Alcaldesa de Santa Cruz, expulsó a empujones a un comerciante desde el salón del Municipio de Santa Cruz.


Captura de pantalla de una camioneta en la isla Santa Cruz destruyendo las geoceldas a medio instalar en las calles de Puerto Ayora.


Esto puede ser consecuencia de que no existió un debate público sobre su pertinencia técnica ni sobre la relación costo-beneficio. Tampoco se analizó si este tipo de infraestructura respondía a las condiciones geológicas y urbanas de Puerto Ayora, una ciudad asentada sobre suelo volcánico fracturado y sin un sistema integral de drenaje pluvial.

La permeabilidad del suelo y un problema estructural

Históricamente, en Galápagos se ha priorizado el adoquinado frente al asfaltado debido a la necesidad de permitir la infiltración del agua lluvia. La ciudad se asienta sobre una red de grietas volcánicas que cumplen un rol clave en el drenaje natural, pero que también conectan zonas donde se descargan aguas residuales con otras de donde se capta agua para consumo humano.

Este contexto vuelve especialmente sensible cualquier intervención vial que modifique la permeabilidad del suelo, más aún en un cantón que enfrenta problemas no resueltos como un botadero de basura colapsado y un manejo deficiente de aguas servidas.


Lourdes Tibán junto con el ex presidente del CGREG en la inauguación de la obra. Foto: CGREG.
Lourdes Tibán junto con el ex presidente del CGREG en la inauguación de la obra. Foto: CGREG.

Apoyo político y énfasis en la imagen

La promoción del proyecto contó con el respaldo de autoridades externas, entre ellas la prefecta de Cotopaxi, Lourdes Tibán, quien visitó Santa Cruz para respaldar la iniciativa y que es recordada por su insistencia para abrir la vía Salcedo-Tena a pesar de los criterios opuestos y la negativa del Ministerio del Ambiente. Las actividades incluyeron recorridos y registros fotográficos junto a autoridades locales y al entonces presidente del Consejo de Gobierno de Galápagos. La difusión pública priorizó la imagen del proyecto como ejemplo de desarrollo sostenible.

Muestra de las geoceltas con las autoridades locales. Foto: GAD Santa Cruz.
Muestra de las geoceltas con las autoridades locales. Foto: GAD Santa Cruz.

Qué son las geoceldas y sus límites

Las geoceldas son estructuras poliméricas en forma de panal que permiten reducir el uso de material granular, disminuyendo volúmenes de extracción, transporte y tiempos de obra. Su aplicación puede representar beneficios ambientales cuando se integra a una planificación técnica adecuada.

No obstante, su uso no garantiza por sí solo sostenibilidad ambiental ni una ejecución eficiente. En Santa Cruz, el proyecto reprodujo prácticas frecuentes en el continente: subcontratación fragmentada, falta de seguimiento y debilidades en la gestión contractual.

Obra detenida y reclamos por USD 200.000

Actualmente, las obras se encuentran paralizadas. Subcontratistas locales reclaman a la Empresa Pública de la Universidad Técnica de Ambato (UTA EP) el pago de aproximadamente USD 200.000 por maquinaria y mano de obra. Como medida de presión, estacionaron camiones y equipos en la vía pública con pancartas exigiendo el cumplimiento de los pagos.

Ni la UTA EP ni el Municipio de Santa Cruz respondieron a los pedidos de información realizados para este reportaje.


Una cadena de responsabilidades diluida

Según un funcionario municipal, que solicitó reserva de su identidad, el Municipio contrató a la UTA EP, la cual subcontrató servicios locales. Al no recibir pagos del Municipio, la UTA EP no habría cancelado a los subcontratistas. La alcaldesa habría indicado a los afectados que los pagos no dependen directamente del Municipio, instándolos a reclamar al contratista.

Sin embargo, la responsabilidad administrativa y financiera recae en el Municipio, como entidad contratante y promotora del proyecto.


Un patrón que se repite

El caso de las vías “ecológicas” en Santa Cruz vuelve a evidenciar un patrón recurrente en Galápagos: proyectos anunciados como sostenibles, sin evaluación técnica integral ni rendición de cuentas efectiva. Mientras tanto, los impactos recaen sobre los trabajadores locales, los habitantes del cantón y un ecosistema frágil que continúa siendo utilizado como argumento discursivo más que como eje real de planificación.

 
 
 

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