• Franklin Vega

Conozca a los asambleístas que se oponen a la protección de tiburones y animales exóticos

En el pleno de la Asamblea Nacional se tratarán, el jueves 2 de septiembre a las 11:30, las reformas al Código Orgánico del Ambiente. En este proyecto se incluye la prohibición de importar animales exóticos como las jirafas que mataron en Loja, los hipopótamos que dos zoológicos quieren traer y la moratoria de la comercialización de tiburones capturados de forma "incidental".


El miércoles 25 de agosto del 2021 fue un día largo, para quien escribe estas líneas y seguro también para la Comisión de Biodiversidad de la Asamblea Nacional. Fueron más de seis horas de intercambios de “opiniones” y pocos criterios técnicos.


En esta sesión de la Comisión se tenía que aprobar el texto final de votación para el segundo debate del proyecto de reforma al Código Orgánico del Ambiente. Parecía una tarea sencilla, ese proyecto lleva dos años de trabajo; ha recibido aportes y ataques de todos los sectores imaginables: animalistas, pesqueros industriales, defensores y algunas autoridades.


Por eso, puedo afirmar que no es cierto lo que dijo el asambleísta César Rohon, cuando la semana pasada en el pleno de la Asamblea dijo: "el sector pesquero no participó en este debate". En este enlace está el oficio de la cámara Nacional de Pesquería, fechado 7 de abril, el cual demuestra que conocian bien el proyecto de ley.


Captura de pantalla del oficio enviado por la Cámara Nacional de Pesquería a la Comisión de Biodiversidad de la Asamblea Nacional.


Los pescadores industriales se oponen a la veda temporal de la pesca incidental de tiburones, el tema que más preocupa a esta industria que se dice la más controlada del país, pero que registra los récords mundiales de contrabando de aletas de tiburón

Para los ambientalistas e industriales pesqueros el punto central del debate del proyecto de ley estaba en la disposición transitoria cuarta, que establece una prohibición de un año para el comercio de la pesca incidental de tiburones, rayas y cualquier especie protegida ya sea de sus cuerpos como de sus partes. Es decir, de aprobarse en el pleno de la Asamblea Nacional, el Ecuador se sumaría a la lista de países como el Reino Unido y Estados Unidos que ya prohibieron el comercio de las aletas de tiburón.


También se propone la prohibición para la importación de animales exóticos como jirafas e hipopótamos, como los que están "ya acordados" entre dos Zoológicos de Ecuador y quienes vigilan los animales que trajo Pablo Escobar y que escaparon al río Magdalena en Colombia, las razones para no importar en este enlace.


Pero regresemos a la sesión Nro. 14 de la Comisión de Biodiversidad de la Asamblea. En la cual no hubo tiempo para el aburrimiento y sí muchas sorpresas. La primera fue que la asambleísta de Pachakutik Gissella Molina, designada como ponente de este proyecto, intentó que se archive de todas las formas posibles. Los argumentos fueron increíbles: que "son reformas de última hora", que "entre gallos y medianoche se impulsa ese proyecto", que "no es integral que se tratan dos cuerpos legales", que "le falta analizar bien"… Es decir, desconocía el informe previo y todo el trabajo detrás. Si tenía dudas, unas cuantas hora en la cuenta de Facebook viendo los videos de la Comisión la pondría al tanto de las intervenciones.


Captura de pantalla de la Sesión Nro 14 de la Comisión de Biodiversidad al momento que interviene Fredy Rojas, asambleísta de CREO por Galápagos. En este enlace el video https://fb.watch/7G6-jedSIA/


La asambleísta Molina, quien es veterinaria de profesión y se dice animalista, desconocía la lucha de los colectivos que defienden los derechos de los animales, que han bregado por más de dos años para evitar que se importen animales exóticos como las cuatro jirafas asesinadas en el zoológico de Loja y se frene la pesca indiscriminada de tiburones en el mar del Ecuador. Las reacciones en redes sociales fueron inmediatas, los animalistas la desconocieron y los cuestionamientos se multiplicaron.


Un asesor intervino para explicar que el archivo no procede. Que lo se analiza el informe del proyecto para su votación en el pleno, es decir con los 115 asambleístas.


Pasó más de una hora hasta empezar el texto que abarca dos normas: el Código Orgánico del Ambiente y del Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización. Uno de los asesores demostró, de forma didáctica, que sí se pueden tratar las temáticas transversales en un solo cuerpo normativo.



Hubo un respiro y se recibió en comisión general a representantes de Imbabura que impulsan la creación del Geoparque. Y luego de las exposiciones. Molina hizo de las suyas. Les preguntó a los invitados por la minería en la provincia, habló de Buenos Aires... La asambleísta de Pachakutik por Cotopaxi acotó que “no está dispuesta a acoger una reforma hecha al apuro y no permitirá que se dejen afuera sobre las sanciones sobre la minería y dice que se compromete a apoyar a los animalistas de los quienes soy parte”.


Carlos Merizalde, representante de Imbabura, con paciencia y destreza zanjó el tema: "no apoyamos ni apoyaremos la minería ilegal por que viola los derechos humanos". Molina se replegó, pero momentáneamente.


En este paréntesis también se escucharon a representantes de los pescadores artesanales de Galápagos. Habló Dionisio Zapata el equivalente a Rohon en la nula evolución en sus discursos que se puede resumir en: ambientalistas malos, pescadores buenos. Desde 1998 se mantiene, tal como su colega pesquero industrial, acusando a los conservacionistas del retraso de su sector: “Quienes de verdad cuidamos Galápagos somos los pescadores, tenemos vedas de langostas, de pepinos… la última pesquería de pepinos fue un éxito. Añadió con convicción: “la prensa y el periodista pagado sacan las afectaciones que no son reales”.


Zapata sobre los pepinos de mar omitió decir que, en términos generales, las holoturias no se han recuperado. Por ejemplo, en el 2001 pescaron 3,5 millones de pepinos y esta vez fueron 600.000 y luego de esperar cinco años para que se recuperen en algo las poblaciones de pepinos (en este enlace algunos datos).


Pero los pescadores estaban allí por la prohibición del uso del palangre y sus variantes en la Reserva Marina de Galápagos. Esa prohibición estaba en el segundo párrafo de la mentada transitoria cuarta y buscaba prohibir este arte de pesca que se caracteriza por ser poco selectivo y tener un alto porcentaje de pesca incidental como tiburones, tortugas y aves marinas, especies que se supone no son el objetivo de la pesca.


Luego de los pescadores artesanales de Galápagos intervino Cristina Cely, veterinaria como Molina, pero ella sí una animalista de trayectoria y una de las impulsoras de la moratoria para la comercialización de tiburones y sus aletas. Cely habló como en su casa, por lo menos he visto cinco intervenciones en la misma Comisión de Biodiversidad y el el Pleno de la Asamblea aportando con datos sobre la pesca de tiburones, la flota pesquera de China, exigiendo respuestas sobre el contrabando de aletas de tiburón y denunciando a la flota palangrera que apagas sus sistemas de identificación y ubicación cerca de Galápagos.


Con firmeza y argumentos técnicos Cely explicó las razones para la moratoria de la comercialización de tiburones. “Los ambientalistas trabajamos para que los pescadores no se queden sin pesca, no estoy en contra de una actividad de la cual dependen miles de familias en la Costa. Los tiburones cumplen un papel fundamental en el mar al mantener saludables las poblaciones de peces que los pescadores artesanales capturan”, fueron algunas de las frases que dedicó al sector pesquero con la destreza de una cirujana experta en lidiar con la aparente falta de razones.


La insistencia de la asambleísta Gissela Molina es de antología, le explicaron por lo menos tres veces que la Comisión de Biodiversidad no puede pedir el archivo del proyecto, que si ese es su deseo, lo pida ante el pleno.

Luego de escuchar la los invitados, se reinstaló la sesión. El asambleísta por Galápagos, Pedro Zapata, explicó las razones por la cuales la Comisión no puede solicitar el archivo del proyecto, una vez más le dijo a Molina que debe ser en el pleno. Zapata sugirió que se vote artículo por artículo. Para entonces fueron ya tres horas de reunión y empezó el debate, por llamarlo así; pero antes dijo que no se oponía a la moratoria tal como había visto en un trino de Twitter de una “Bitácora Animal”. Gracias asambleísta por leernos, somos Bitácora Ambiental, pero también nos gusta lo de Animal.


Jirafas en su ambiente natural, en el parque Nacional Kruguer en Sudáfrica. Foto Franklin Vega


Yo esperaba con ansiedad el artículo 11 que establece la prohibición de importar animales exóticos, como las cuatro jirafas que murieron en el zoológico de Loja la semana pasada. Pero para mi sorpresa no fue la asambleísta Molina quien propuso que se elimine esa prohibición, fue la asambleísta Viviana Veloz de la Bancada UNES quien hizo el pedido. Por suerte para los animales, sus colegas no se sumaron al pedido, que de ser aprobado dejaría la vía libre para que lleguen los hipopótamos de Pablo Escobar que dos Zoológicos de Ecuador ya les tienen puesto el ojo.


De esta forma se analizaron el resto de los artículos, en total fueron 27 en los que se registraron observaciones y novedades. Y luego de cinco horas y 45 minutos llegaron a las disposiciones transitorias. Al llegar a la cuarta -la de la moratoria de los tiburones, sus aletas y el palangre en Galápagos- empezó un leve alboroto y la primera votación santificó eliminar la prohibición del palangre y sus variantes en Galápagos. El primer paso para la victoria de los animalista y la veda para la comercialización de tiburones se materializaba.


Justo antes de empezar los festejos por los tiburones que se salvarán y como Ecuador dejará de ser el tercer exportador mundial de aletas de tiburón, por lo menos por un año o hasta que se controle ese negocio sangriento. En ese preciso instante, el secretario de la Comisión leyó la propuesta del Asambleísta Rohon, quien la presentó en el pleno, la semana pasada. El documento del asambleísta por Guayas e industrial pesquero, pedía que se elimine toda la transitoria cuarta; es decir lo de la moratoria y lo del palangre.


La votación fue sumaria, no pasó el pedido de Rohon. Preparaba ya el titular de la nota: tiburones 1 Rohon 0. Todo avanzaba rápido, Washington Varela, presidente de la Comisión, propuso cambiar de ponente ante el pleno y se ofreció reemplazar a Molina quien, preguntaba otra vez si "el informe se puede cambiar en el pleno de la Asamblea". Mientras preparaban la resolución para el cambio de ponente, los problemas de audio empezaron, hubo murmullos y desde la pantalla no se comprendía qué pasaba, solo se mostraba el texto de la transitoria cuarta, marcado con amarillo la prohibición del uso del palangre en Galápagos.


Al llamar a uno de los presentes, se escuchaba como sonaban los teléfonos de los asambleístas, tanto de los presentes en la Comisión como desde las pantallas, la fuente no pudo o no quiso decir nada. Era evidente que algo se cocinaba, los asesores de los asambleístas de Galápagos conversaban con los y las integrantes de la Comisión; se les veía preocupados, ajetreados. Se quitó el audio de la pantalla y Pedro Zapata intervenía, pero solo lo escuchaban al interior de la comisión. Luego habló otra vez, dijo no entender por qué suceden cosas raras en el Ecuador.


De inmediato, el asambleísta de Galápagos Fredy Rojas solicitó la reconsideración de la votación y el audio se fue otra vez. El objetivo era claro: abrir una puerta para eliminar la veda temporal de la comercialización de tiburones y la prohibición del uso del palangre en Galápagos; sin embargo, solo Efrén Calapucha, representante de Pastaza, cambió su voto en la reconsideración.


Al final de la votación, el texto se quedó como al inicio. Se eliminó la prohibición del palangre y se mantiene la moratoria temporal para la comercialización de tiburones en el proyecto. Varela, será el responsable de exponer ante el pleno el proyecto de Ley. Saludé la apertura a la conservación del responsable de talar todos los guayabos y cucardas del Tena, donde fue alcalde.


Así, los diputados de Galápagos y los industriales pesqueros se quedaron con las ganas de eliminar -con las argucias y mañas típicas de la politiquería- la moratoria temporal de la comercialización de tiburones. Ahora estaré pendiente de cómo se votará en el pleno de la Asamblea Nacional, en una o dos semanas. Sé que la asambleísta Molina está en una cruzada personal en Pachakutik para que el proyecto se archive y también conozco que no todos en ese movimiento están dispuestos a dejar que los industriales pesqueros sigan exportando tiburones y el contrabando de aletas de aletas de tiburón le posicione al Ecuador como el tercer exportador mundial.


Por lo pronto, voy a enviar 115 correos electrónicos a los asambleístas solicitando que aprueben la prohibición de importar animales exóticos y la moratoria para los tiburones (en este enlace están las direcciones y los correos de cada uno: https://observatoriolegislativo.ec/ ) y empezaré con la Comisión de Biodiversidad.


Captura de pantalla de la página web del Observatorio Legislativo https://observatoriolegislativo.ec/


Ahora es el turno de ustedes: lectores y lectoras preocupadas por los animales exóticos que vienen a morir en los zoológicos del Ecuador y por la masacre de los tiburones en los mares del Ecuador. Para el jueves 2 de septiembre está prevista la Continuación de la Sesión Nro 723 en modalidad semipresencial; en este cónclave, se decidirá el futuro de los mares del Ecuador (no es exageración; sin tiburones el mar muere).


Pienso que es hora de exigir que las y los asambleístas voten a favor de la moratoria temporal para la comercialización de tiburones y el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica proteja la vida silvestre tanto en los mares como en el territorio continental con el apoyo de los ciudadanos.


No hay nada oculto bajo el Sol, el contrabando de aletas en la mira

Los exportadores y contrabandistas de aletas de tiburón están preocupados en Manta y Guayaquil. La transitoria quinta del proyecto de reforma al Código Orgánico del Ambiente establece que el Servicio Nacional de Aduanas del Ecuador, en ocho meses, entregará al Ministerio del Ambiente y Agua un estudio pormenorizado de los embarques enviados como “pescado seco o congelado”, al igual que todo producto de especies de tiburón que haya sido autorizado para exportación, con fechas y responsables, desde el año 2004 hasta el año 2020.


¿Cuántos casos más como las 26 toneladas incautadas de #HongKong se descubrirán? En esta cruzada por la transparencia, la Asamblea no se ha destacado hasta ahora, pero tiene una oportunidad para decir la salud -que implica que los pescadores artesanales puedan seguir pescando- de mar nos importa.


Este es parte del mayor contrabando de aletas de tiburón decomisado en Hong Kong en mayo del 2020 y fue enviado desde Guayaquil, Ecuador. Fueron 26 toneladas, 30.500 tiburones asesinados por sus aletas y la multa impuesta Foto: tomada del South China Morning Post, fotografía de Nora Tam.

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