• Franklin Vega

Un error lingüístico descubre lo fácil que es contrabandear aletas de tiburón a Hong Kong

Actualizado: jun 25

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USD 3.860 fue la sanción económica para el exportador que envió las aletas de 36.000 tiburones desde Guayaquil a Hong Kong. Mediante el oficio Nro. MPCEIP-SRP-2020-1299-O, de fecha 17 de agosto del 2020, que hoy 24 de junio del 2021 Bitácora Ambiental accedió. El entonces Subsecretario de Recursos Pesqueros, informó de las acciones realizadas por el mayor contrabando de la historia de aletas de tiburones de especies protegidas (tiburones zorro y sedoso), entre estas la multa.


En la parte pertinente el documento señala: …después del debido proceso Expediente Administrativo Pesquero Nro. 250-20, y que después del debido proceso, el 16 de julio de 2020, se resolvió Declarar al ciudadano xxxxx con RUC xxxx, en calidad de Exportador o afianzador de aduana responsable de infringir lo establecido en el artículo 43 literal b) de la Ley de Pesca y Desarrollo Pesquero en concordancia con el Decreto Ejecutivo Nro. 902, publicado en Registro Oficial 274 de 15 de Febrero del 2008 artículo 11, por lo que se lo sanciona con una multa equivalente a TRES MIL OCHOCIENTOS SESENTA DOLARES DE LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMERICA...”



Captura de pantalla del oficio Nro. MPCEIP-SRP-2020-1299-O, de fecha 17 de agosto del 2020.


El alijo decomisado en Hong Kong fue avaluado en 1,1 millones de dólares y las sanciones anunciadas por los ministerio del Ambiente y Producción solo se conocen parcialmente. El Ministerio de la Producción publicó un trino en el cual señalaba que la multa ascendería a USD 700.000 si se comprueba que el “recurso hidrobiológico proviene de pesca ilegal”, como es el caso de las aletas de Hong Kong que provienen de especies de tiburones protegidas y que fueron enviadas como pescado seco.


Para frenar este tipo de delitos, está aprobado para segundo debate una reforma al Código Orgánico Ambiental que prohíbe la comercialización de la pesca incidental, en la cual se incluiría las aletas de tiburón. Una medida similar la adoptó el Senado de Estados Unidos el 8 de junio pasado.


El Ministro del Ambiente, Gustavo Manrique, dijo a Bitácora Ambiental que apoya la moratoria a la pesca incidental, en especial de tiburones. “Cada tiburón vivo vale 1,6 millones de dólares”.


La historia del mayor contrabando a continuación:


En el Ecuador la práctica de exportar aletas de tiburón sostiene una cadena de valor que inicia con la llamada pesca incidental en los barcos pesqueros industriales. Luego las aletas son cortadas y secadas en instalaciones desconocidas en la Costa ecuatoriana para asegurar su preservación, antes de un viaje de 45 días que cruzará el Océano Pacífico hasta China. En Hong Kong serán vendidas para preparar un plato de sopa de 200 dólares. Uno de estos cargamentos fue incautado por un error lingüístico en mayo del 2020. La oportunidad de hallar a los responsables de la matanza y exportación de 38.500 tiburones termina en junio 2021. Ninguna autoridad muestra resultados hasta la fecha. A continuación, nuestra investigación.


Tiburones martillo en Galápagos. Foto: Mathias Espinoza


Hace un año, el 6 de mayo del 2020, el Ecuador fue noticia mundial. El mayor contrabando de aletas de tiburón en el mundo, se descubrió en Hong Kong y provenía de Guayaquil. Clifford Lo, periodista especializado en cubrir crímenes del periódico South China Morning Post, publicó una nota a las 18:30 (5 am en Ecuador) que denunciaba la carga ilegal. Mientras en el Ecuador, aún ni amanecía, la noticia daba la vuelta al mundo. No era para menos, encontraron las aletas secas de 38.500 tiburones, incluidas especies protegidas por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES por sus siglas en Inglés).


El alijo de 26 toneladas, con el vergonzoso primer lugar del mundo, fue encontrado por un funcionario de aduanas. ¿Cómo un inspector de aduanas chino se pudo fijar en dos contenedores entre los dos millones que esperan en el Puerto de Victoria, Hong Kong? Fue por un detalle que llamó su atención: el adhesivo con la descripción de la carga estaba escrita en español y no en inglés, algo muy raro en uno de los mayores puertos del mundo. El exportador cometió el mismo error dos veces, en cada uno de los contenedores que envió desde Guayaquil.


La Fiscalía General del Estado, se pronunció el mismo día y solicitó a la embajada China información sobre el decomiso, cuando debía haberlo hecho de manera directa a la Aduana de Hong Kong, debido a que esta región de China tiene un régimen administrativo especial. Bitácora Ambiental solicitó a la Fiscalía información de esta investigación y la respuesta fue "el caso referido se encuentra en INVESTIGACIÓN PREVIA, por lo cual es de carácter reservado, según lo dispone el Código Orgánico Integral Penal (COIP) en su artículo 584".

Captura de pantalla del correo electrónico de respuesta de la Fiscalía General del Estado.

Las preguntas de cómo, cuándo y quien realizó la exportación fraudulenta empezaron a sonar en todos los medios. Para las 13:45 de la tarde del 7 de mayo, el Ministerio del Ambiente anunciaba una investigación y “la coordinación con Cancillería para recabar la información oficial por parte de las autoridades pertinentes” .


El mismo 7de mayo, el flamante Ministro del Ambiente encargado, Paulo Proaño, quien apenas tenía 13 días en el cargo, no convocó a los principales responsables de la exportación: el Ministerio de la Producción, entidad que el día anterior había anunciado que “se están realizando todas las investigaciones pertinentes, y de ser el caso, se procederá con las sanciones que la Ley establece”. Entre estas, una multa de 700.000 dólares por pesca ilegal. Las 144.000 aletas secas de tiburón en Hong Kong fueron valoradas en 1,1 millones de dólares, pero se declararon por 680.000 dólares, de acuerdo con los datos obtenidos por Bitácora Ambiental del Banco Central del Ecuador y cotejados con los reportes de exportación de los portales www.panjiva.com y www.importgenius.com.|


Mientras las autoridades analizaban plantear las acciones legales (ver nota al final), la misma empresa exportadora involucrada en el envío de aletas de tiburón como pescado seco, realizó dos envíos más a Hong Kong, bajo el mismo concepto y uno adicional en el cual exportó desde Guayaquil mascarillas a China en medio de la pandemia más brutal por COVID 19 que vivía esta ciudad ecuatoriana.


A pesar que el Ecuador se enteró en mayo de todo este embrollo, la verdad es que el viaje de los dos contenedores con aletas se inició mucho antes. Los trámites de exportación se realizaron en octubre del 2019, en un proceso que empezó en el Ministerio de la Producción con la validación de la Subsecretaría de Recursos Pesqueros a cargo de Nicolas Brando Morán. En esta entidad se emitieron todos los documentos necesarios para viabilizar el permiso CITES ante el Ministerio del Ambiente. Estos documentos son: guía de movilización de recursos pesqueros, autorización de exportación de recursos pesqueros y la validación de los documentos remitidos.


En noviembre del 2019, se autorizó la exportación del primer contenedor con aletas (declaradas como pescado seco) a Hong Kong a bordo del carguero Tigris, el otro contenedor se envió en otro barco. Los dos cargamentos llegaron al Puerto de Victoria en enero del 2020 con diez días de diferencia. El inspector de aduanas inició el proceso que terminó con la detención del propietario de la compañía logística en Hong Kong, un hombre de nacionalidad china de 57 años, que salió libre luego de pagar una fianza.


Identificar a la presunta empresa exportadora de las aletas declaradas como pescado seco, no es una tarea difícil, basta con cruzar la información de las exportaciones de este ítem realizadas durante octubre, noviembre y diciembre del 2019 con los datos del Banco Central del Ecuador y portales de inteligencia comercial como www.panjiva.com y www.importgenius.com para saber los nombres de los exportadores.

Captura de pantalla de Import Genius en las que se especifican los embarques enviados con aletas de tiburón del exportador de la presunta exportación fraudulenta.



Captura de pantalla del portal de inteligencia de mercados Panjiva con el detalle de las exportaciones desde el Ecuador a Hong Kong de pescado seco en noviembre del 2019.


Pero para llegar a la exportación, primero se deben secar las aletas. Por la cantidad, se requiere un espacio amplio y protegido de las lluvias. ¿En qué parte de la Costa están este tipo de instalaciones? Las autoridades de Ambiente y Producción no han respondido, pese a los requerimientos de información realizados por correo electrónico y mensajes a sus asesores por Whastapp. El Ecuador ¿no sabe dónde se producen sus exportaciones delicadas? Cómo pueden entonces ¿asegurar la trazabilidad de todo el sector pesquero?.


La mayor preocupación de los ambientalistas es el cumplimiento del tiempo de vigencia de la indagación previa, el cual es de un año. El proceso legal por la exportación fraudulenta de aletas de tiburón hacia Hong Kong se inició en los primeros días de junio; es decir, hace un año. La Fiscalía tiene un mes antes que se cumpla el plazo para que la investigación quede en el olvido y se sume a la larga lista de casos donde la impunidad ambiental es la norma. Esto en un país con una Constitución que defiende los derechos la naturaleza.


¿Inacción o encubrimiento?

Esta es la pregunta que el Asambleista Juan Cárdenas, quien es parte de la Comisión de Biodiversidad se formula luego de varias comparecias de las autoridades a la Asamblea Nacional. "Lo que está claro es que la Aduana acepta los papeles y no hace una verificación física. Pese a los esfuerzos de la Comisión de Biodiversidad, los ministros convocados no respondieron... La pesca de tiburones está prohibida y se legaliza a través de la mal llamada pesca incidental las capturas de esta especie, que en muchos casos está protegida", acota .


Gracias a las gestiones de Cárdenas, varias autoridades se presentaron ante la Comisión de Biodiversidad de la Asamblea. En ese espacio, Andrea Colombo, Directora del Servicio de Aduana del Ecuador (SENAE), explicó que el proceso para exportar aletas implica la obtención del permiso CITES en el Ministerio del Ambiente e incluye seis pasos más. La SENAE presentó el 14 de mayo del 2020 una denuncia penal por “Falsificación y uso de documento falso”; para el 28 de agosto la Dirección Nacional de Intervención de la SENAE envió un informe para que se integre al expediente fiscal y el 29 de octubre del 2020, autorizó la intervención de sus abogados patrocinadores.


Captura de pantalla de la presentación de Andrea Colombo, Directora de la SENAE, ante la Comisión de Biodiversidad de la Asamblea Nacional.


Este ilícito también preocupa a los industriales pesqueros. Bruno Leone, presidente de la Cámara Nacional de Pesca, calificó en una entrevista con Bitácora Ambiental a la exportación ilícita de aletas de tiburón como fraudulento y recalcó que solicitan que se determinen a los responsables y se sancionen (en este enlace la entrevista). Al parecer nadie sabe que en el Ecuador existen barcos industriales con la capacidad de pescar 38.500 tiburones y que se desembarcan a diario en puertos como Manta.


Antes que las aletas de tiburón terminen en una sopa que se sirve en bodas chinas, los escualos deben ser pescados y sus aletas retiradas de sus cuerpos. En el Ecuador, se capturan más de 200.000 tiburones cada año, y sus aletas se comercializan gracias al Decreto Ejecutivo Nro 486 emitido en julio del 2007, firmado por Rafael Correa, Presidente; y, Carlos Vallejo López el entonces Ministro de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca. Luego Guillermo Morán Velásquez, entonces Subsecretario de Asuntos Pesqueros y actual vocero del gremio atunero, viabilizó la normativa secundaria. El Decreto Nro 486 permite la "regularización de la pesca incidental del recurso tiburón, su comercialización y exportación en el Ecuador continental". Este comercio "legal", ha contribuido para que el Ecuador sea el tercer exportador mundial de aletas de tiburón (En esta nota, los detalles).


Además, de los cuestionamientos de si la pesca incidental es dirigida hacia los tiburones, están las dudas sobre la legalidad de algunas operaciones como las de barcos palangreros capturados con sustancias sujetas a fiscalización (drogas) En esta nota la opinión de un especialista.


En un país que necesita de las exportaciones, este tipo de casos no puede quedar en la impunidad, porque se constituyen un referente para otro tipo de especies amenazadas como la madera fina que se extrae de la Amazonía o las tortugas galápagos robadas del Parque Nacional. Entonces qué significa la pesca sostenible y la trazabilidad de los productos pesqueros frente a una pesca incidental que claramente no es 100% legal.



Parte de las 38.500 aletas de tiburón que fueron incautadas en Hong Kong en mayo del 2019. Imagen tomada del South China Morning Post, fotografía de Nora Tam.

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