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En Galápagos, el paraíso también naufraga como la lancha Spondylus

  • Foto del escritor: Franklin Vega
    Franklin Vega
  • hace 3 días
  • 3 Min. de lectura

La lancha Spondylus zarpó fuera del horario permitido y volcó bajo fuerte oleaje en Tortuga Bay. Aunque existía un protocolo de seguridad vigente desde junio de 2025, su cumplimiento es incierto. El rescate dejó 29 sobrevivientes, un fallecido y un operativo marcado por descoordinación.



El naufragio de la lancha Spondylus, ocurrido la tarde del jueves en la ruta entre Tortuga Bay y Puerto Ayora, volvió a poner en evidencia las debilidades en los controles y la aplicación de los protocolos de seguridad marítima en Galápagos.

Según testimonios de sobrevivientes, la embarcación zarpó de la playa de Tortuga Bay a las 17:15, una hora y quince minutos más tarde del horario permitido por el protocolo vigente desde junio de 2025. Estas directrices fueron acordadas tras un siniestro similar ocurrido el 11 de junio de ese año, cuando la Armada del Ecuador, el Parque Nacional Galápagos y el Municipio de Santa Cruz —entidad responsable del muelle— establecieron nuevas reglas para esta ruta.

Hasta el momento se desconoce si el capitán, único fallecido en el accidente, notificó su zarpe a la Capitanía de Puerto Ayora y envió la fotografía obligatoria previa a la salida, como exige el protocolo.


El momento del siniestro

De acuerdo con los testimonios recogidos, los pasajeros abordaron bajo una fuerte lluvia. Apenas subieron todos a bordo, una ola desestabilizó la lancha y la arrastró contra rocas, lo que habría dañado el motor. Una segunda ola terminó por volcar la embarcación.


Los pasajeros nadaron hacia la orilla y se refugiaron sobre las rocas. Desde allí lograron comunicarse con el ECU 911. A las 17:59 se activó el Puesto de Mando Unificado en la Capitanía de Puerto Ayora, bajo el liderazgo de Carlos Ortega, presidente del Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos (CGREG), y Fanny Uribe, alcaldesa de Santa Cruz, según informó el comunicado oficial.


Hasta las 21:10 arribaron a Puerto Ayora 29 personas rescatadas con vida, trasladadas en las embarcaciones Isabela II, Centinela (del Parque Nacional Galápagos) y Valeska Yamile. Todas recibieron atención médica, de acuerdo con el reporte institucional. Se confirmó también la muerte del capitán, Fausto Lara, cuyo cuerpo fue recuperado durante el operativo.


Un rescate accidentado


El operativo no estuvo exento de incidentes. Dos embarcaciones que participaban en la búsqueda colisionaron, dejando herido a uno de los rescatistas, quien fue evacuado en camilla.

Los sobrevivientes relataron que, cuando los equipos de rescate llegaron hasta las rocas donde permanecían, no llevaban agua ni cobijas. Además, afirmaron que, al arribar a Puerto Ayora, ninguna autoridad les solicitó detalles inmediatos sobre lo ocurrido.


Protocolos que no siempre se cumplen

La Spondylus es una de las cuatro lanchas autorizadas por el Parque Nacional Galápagos para cubrir esta ruta; sin embargo, solo tres estaban operativas al momento del accidente.


En Galápagos, los naufragios en rutas internas no son nuevos. Tras el hundimiento de la lancha de cabotaje Angy en 2022, en la ruta Isabela- Santa Cruz, la Armada reforzó controles y revisó la configuración de las embarcaciones interinsulares.

No ocurrió lo mismo con las lanchas que transportan pasajeros entre Puerto Ayora y Tortuga Bay, un trayecto de aproximadamente 20 minutos cuyo costo es de 10 dólares por tramo.


Fue recién después del naufragio del 11 de junio de 2025 cuando se establecieron horarios fijos: salidas cada dos horas desde el muelle de Puerto Ayora entre las 09:15 y las 15:15; y retornos desde Tortuga Bay a las 11:00, 13:00, 15:00 y 16:00. También se dispuso que una embarcación permanezca disponible ante emergencias.


El protocolo exige, además, que los capitanes reporten zarpe y arribo por radio, indiquen el número de pasajeros y envíen una fotografía antes de salir. Las embarcaciones deben contar con permiso vigente del Parque Nacional Galápagos y seguro contratado.


El naufragio de la Spondylus abre nuevamente la pregunta sobre el cumplimiento real de estas disposiciones y la capacidad de supervisión en una de las rutas turísticas más frecuentadas de Santa Cruz.

 
 
 
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