top of page

“Los cangrejeros somos la Ășltima frontera entre las camaroneras y el mangle”

  • Foto del escritor: Franklin Vega
    Franklin Vega
  • 8 dic 2023
  • 10 Min. de lectura

La mitad de los manglares del Ecuador se protegen por las comunidades gracias a los Acuerdos de Uso Sustentable y Custodia del Manglar creados en 1999; bajo esta figura estĂĄn 75.529 hectĂĄreas de manglares de las 157.801 Ha que aĂșnquedan en la Costa. Hay 61 asociaciones beneficiarias de esta herramienta de conservaciĂłn. A pesar de su Ă©xito, no cuentan con el apoyo del Ministerio del Ambiente que no responde sus trĂĄmites.



Miles de familias viven de la recolecciĂłn de los cangrejos que se desarrollan en los manglares. . Foto: Galo Paguay


“Mañana tenemos marea alta desde las 05:00. A las 06:00 salimos para tener mayor margen de maniobra”, sentencia el motorista. Al amanecer de un jueves de octubre, el equipo de BitĂĄcora Ambiental empieza un recorrido por el estuario del rĂ­o Guayas.


Las orillas del “Manso Guayas” se pierden y el agua salobre toma un color oscuro. A medida que la fibra avanza el ronroneo del motor fuera de borda cubierto con una camiseta amarillenta, se funde con el viento. Luego entenderemos mejor lo de “margen de maniobra” y el significado de la camiseta en el motor.

 

En las orillas estĂĄn los mangles que se divisan como un bosque inexpugnable desde el nivel del rĂ­o. Basta una corta pausa para elevar el dron y captar desde el aire la realidad. Los mangles conforman apenas una franja delgada, como un cerramiento verde, que ocultan un mar de piscinas camaroneras; los crustĂĄceos que salen de allĂ­ son la principal fuente de divisas del Ecuador y en un 50% se exportan hacia China.

 

El paisaje cuadriculado corrobora lo que dicen las estadĂ­sticas del Ministerio del Ambiente: en la costa del Ecuador quedan 157.801 hectĂĄreas cubiertas con manglar y el ĂĄrea de las camaroneras alcanza las 202.113 hectĂĄreas. Pero hay que hilar un poco mĂĄs fino, de estas 61.690 hectĂĄreas estĂĄn en zonas de playas y bahĂ­as, las restantes en zonas altas (para leer en detalle las estadĂ­sticas de las camaroneras pulse el enlace).

 

Los cangrejeros ingresan a los esteros o meandros del manglar a los cangrejales o zonas donde recolectan cangrejos. Foto: Galo Paguay


Otra vez en la embarcaciĂłn, las preguntas se acumulan. ÂżDel manglar que aĂșn queda cuĂĄnto se protege? Los datos publicados por el Ministerio del Ambiente indican que por lo menos el 49% del manglar estĂĄ bajo custodia de las mismas comunidades mediante los Acuerdos de Uso Sustentable y Custodia del Manglar en total hay 61 asociaciones beneficiarias de esta herramienta de conservaciĂłn. El 51% restante asumimos que forman parte de las ĂĄreas naturales protegidas que tienen manglares, escribimos “asumimos” porque el Ministerio del Ambiente no ha respondido los pedidos de informaciĂłn.


Con el golpe de la fibra (lancha) al cortar las olas, se acumulan las preguntas para las comunidades. ¿Les han servido estos Acuerdos de uso sustentable y custodia del manglar? La respuesta es un sí contundente de Luis López, presidente de la Asociación de Cangrejeros 6 de Julio quien relata que desde la fundación de la comunidad con la Reforma Agraria, en 1972, la vida ha estado ligada al manglar por extraer madera para la construcción, hacer carbón, vender la corteza del mangle a las curtiembres, recolectar conchas y cangrejos. “Hemos vivido del manglar”, afirma mientras repasa los nombres de las 5 haciendas que rodeaban su comunidad: Balao Chico, La Roma, la Gloria, San Pablo y Bola de Oro. 


“Era un territorio virgen, los cangrejos eran enormes. Se cogĂ­a poco el cangrejo, para regalar a los vecinos; mĂĄs nos demoramos en llegar al manglar que en salir cargados de cangrejo. Se tumbaban los ĂĄrboles mĂĄs grandes de mangle para hacer pilotes. El MalecĂłn 2000 de Guayaquil se alzĂł sobre pilotes de mangle que se llevaron desde aquĂ­; el malecĂłn era lodo, aĂșn se pueden ver algunas columnas de madera de mangle, porque el mangle nunca se daña”, relata LĂłpez. 


El dirigente recuerda que por 1980 empezó “la fiebre del camarón, tumbaban manglar para hacer las piscinas. En 1998 llegó el biólogo Manuel Bravo (actual director de WildAid Ecuador) luego de recorrer Esmeraldas y El Oro y Guayas organizando a las comunidades para proteger el manglar”.

Al mediodĂ­a los cangrejeros regresan con los cangrejos atados para enviarlos a los lugares de venta en el mercado Caraguay en Guayaquil. Foto: Galo Paguay.


Para 1999 ya se crea la AsociaciĂłn de Cangrejeros 6 de julio, con comuneros de 6 de Julio, Nueva UniĂłn, las Mercedes la Rubira y la Jaime RoldĂłs. Se hizo un plan de manejo con la ayuda de la FundaciĂłn JambelĂ­ y para el 2000 el Ministerio del Ambiente les entregĂł el Acuerdo de uso y custodia del Manglar para 1. 1663 hectĂĄreas. “Con el acuerdo nos pusimos fuertes, tenĂ­amos un documento para enfrentarnos a los camaroneros que nos tenĂ­an amenazados, tambiĂ©n pudimos abrir una vĂ­a para que todos los socios puedan entrar al manglar. Pero si talĂĄbamos el manglar, debĂ­amos pagar 13.000 dĂłlares por hectĂĄrea”.


A pesar de tener ya el Acuerdo, los enfrentamientos con los vecinos camaroneros seguían, les acusaban de robos de camarón y no les permitían el paso. Hasta que en el 2003 cerraron la vía de ingreso y los camaroneros debían sacar el camarón por el mar y sufrían el acoso de los piratas. “Intervino la Armada y firmamos un documento para que nos permitan pasar al manglar y se comprometieron a no tumbar más árboles”.

“Con los acuerdos de uso y custodia ya fuimos los señores cangrejeros”, Luis LĂłpez, presidente de la AsociaciĂłn de Cangrejeros 6 de Julio, Guayas.


La Parroquia Naranjal de Guayas limita al sur con el CantĂłn Balao, y al este con la provincia del Azuay; allĂ­ se ubica la AsociaciĂłn 6 de Julio. Foto: Galo Paguay.


De esa manera la AsociaciĂłn 6 de Julio empezĂł a proteger el manglar vigilando que no se corte para hacer piscinas camaroneras ni que se taponen los canales para que el mangle se seque. AdemĂĄs, realizaban patrullajes por toda la zona, desde Jagua hasta Churute con el apoyo del Ministerio del Ambiente, la PolicĂ­a Nacional y la Armada, algo que ahora ya no disponen.


López resume en una frase la importancia de los Acuerdos de Uso Sustentable y Custodia del Manglar: “Somos como un muro de contención para que las camaroneras no avancen”.


El recorrido por las comunidades prosigue. Los 200 caballos de fuerza del motor fuera de borda se perciben casi como un ronroneo. Luego de tres días recorriendo los manglares, escuchamos testimonios similares San Lorenzo, Puerto Salinas, Cerrito Los Morreños; los comuneros consultados coinciden en dos temas contrapuestos: el beneficio que representa mantener el manglar y el temor permanente por la inseguridad. El tema de la inseguridad se publicarå mañana.


Queda resonando el testimonio de VĂ­ctor Proes, quien es parte de la AsociaciĂłn 6 de Julio: “Gano entre 30 y 45 dĂłlares por dĂ­a recolectando cangrejos; son unos 600 dĂłlares al mes (en promedio). Tengo cuatro hijos, dos ya se graduaron de bachilleres, trabajo ya 21 años de cangrejero, yo antes era trabajador del campo nos pagaban 6 dĂłlares por cargar banano todo el dĂ­a”.


Víctor Proes reconoce que ahora debe esforzarse más para recolectar los cangrejos. “Al inicio encontrábamos cangrejo solo al hundir el brazo en el lodo, ahora utilizamos varas de hasta de dos metros para coger los cangrejos entre las raíces del mangle”. Al despedirnos dice lo representa el manglar y el tener los acuerdos de Uso Sustentable: “mantengo mi familia y tengo mi casa gracias a este cangrejo, varoncito”.


Vista aérea del manglar concesionado a la Asociación 6 de Julio en la provincia de Guayas con las camaroneras que las rodean. Foto: Galo Paguay


Cuidamos para que siga produciendo el manglar

El recorrido por las asociaciones de cangrejeros sigue, la siguiente parada es Puerto Roma, la sede de la Asociación Puerto Roma. Hicimos la misma pregunta, ¿Cuánto les ha servido el Acuerdo de Uso y Custodia del Manglar? Máximo Carpio, dirigente de la Asociación 21 de Mayo, Puerto Roma, afirma: “Hicimos un buen logro al conseguir el acuerdo de Uso y Custodia que nos ha beneficiado muchísimo. Nos ayuda a proteger y cuidar nuestro manglar, que está sectorizado: parte suave y dura, donde no se coge el cangrejo, solo en invierno se recolectan”.

 

Puerto Roma tiene en concesión la isla Mondragón con1.374 hectåreas de manglar y que estå delimitado con letreros. Del manglar obtienen mayoritariamente cangrejos, el 90% de sus socios se autodenominan cangrejeros y el 10% restante pescador, capturan bagre y corvinas. 

 

Los cangrejos se venden por planchas de 4 atados cada una (foto) y cada atado se paga en la comunidad a 6 dĂłlares y 10 en Guayaquil; el pata gorda que tiene las tenazas grandes a 15 o 18 dĂłlares. Foto Galo Paguay.


En el centro poblado, las 350 familias viven de la captura y venta de cangrejos y la rutina diaria estĂĄ marcada por la recolecciĂłn. Salen a las 07:00 y regresan hasta el mediodĂ­a con los cangrejos que se llevan para vender a Guayaquil, o se los vende a los intermediarios que llegan hasta la isla.

 

La euforia de Carpio al hablar de los cangrejos se desvanece al relatar las necesidades de la comunidad, creada hace 140 años, y que no dispone de energía eléctrica ni agua potable a pesar de estar a una hora de navegación del mercado de la Caraguay, donde se venden los cangrejos.

 

Aguas abajo, en la isla Escalante, en el recinto Puerto Salinas, la historia es similar. AlegrĂ­a por conservar el manglar y mĂșltiples necesidades insatisfechas. “Con el Acuerdo de concesiĂłn del manglar nos pudimos organizar, en el 2005 Ă©ramos 20 socios, hoy somos 150, tenemos trabajo digno para todos”, recuerda JuliĂĄn Marcial, representante de la Isla Escalante.

 

Recuerda que la asociaciĂłn se creĂł el 6 de junio del 2005. “Vimos que otras comunidades como Buena Vista, Puerto La Cruz, Puerto Roma estaban progresando. Esas asociaciones tenĂ­an manglar y les apoyaba fuerte la USAID. En el 2012 y conocĂ­ a Manuel Bravo y con su apoyo hicimos los trĂĄmites para lograr nuestra concesiĂłn de 4.087,45 hectĂĄreas el 16 de abril del 2013 que nos entregĂł la ministra del Ambiente Marcela Aguiñaga”. Marcial hace una pausa y enfatiza el nĂșmero y repite la fracciĂłn del terreno; para de inmediato explicar que no fue un proceso sencillo.

 

Las ventajas del Acuerdo son enumeradas por Marcial: “Antes de la concesiĂłn no habĂ­a control, se cogĂ­an cangrejos pequeños, trabajaban mĂĄs de un compañero por manga (canal del manglar) eran problemas pequeños que nosotros les solucionĂĄbamos; pero con el Acuerdo, vimos cĂłmo manejar la concesiĂłn y nos organizamos mejor, sacamos cangrejo respetando la talla, cuidando para que se mantenga”.

 

SegĂșn los registros de la comunidad, salen en promedio 150 planchas de cangrejo cada dĂ­a; cada plancha tiene 4 atados y el atado se vende en la comunidad a seis dĂłlares y a 10 en Guayaquil para el tamaño regular y el “pata gorda” que tiene las tenazas grandes a 15 o 18 dĂłlares, segĂșn la temporada. Es decir, ingresan aproximadamente 6.000 dĂłlares diarios a la comunidad.

 

Un resumen gråfico de la recolección de cangrejos. En la primera imagen Kléver Cunalata muestra la bara que utiliza para sacar los cangrejos entre las raíces de los manglares, en la segunda como hunde su brazo para alcanzar los cruståceos y en la tercera verifica que cumplan del tamaño mínimo. Fotos: Galo Paguay


 “He visto que 6 de Julio tienen un tope, una plancha por cangrejero. Pero a nosotros aĂșn nos falta, en ocasiones hay socios que recolectan hasta dos planchas cada uno, pero seguimos trabajando en eso”, reconoce Marcial.

 

En la temporada de veda, cuando no se puede capturar cangrejos, los comuneros de la isla Escalante de se dedican a recolectar conchas, llamadas pata de mula y pescar camarón pomada, que no pasa de los cinco centímetros de largo. “Cada gaveta de camarón pomada pagan entre 10 a 70 dólares, cuando está a buen precio y esto se vende en el puerto de Posorja”.

 

El verde del manglar opacado por la burocracia

A pesar de los beneficios los Acuerdos de Uso y Custodia no tienen prioridad en el Ministerio del Ambiente. Estos acuerdos no se han renovado y las comunidades no han tenido una respuesta de las autoridades. 

 

En el Golfo de Guayaquil son 23 comunidades las que reclaman al Ministerio del Ambiente la renovaciĂłn del documento. De forma extraoficial conocemos que los funcionarios exigen varios documentos como informes para las renovaciones y que las comunidades buscan apoyo externo para completar estos requisitos y aĂșn asĂ­ no obtienen una respuesta.

 

Parte del problema es que los Acuerdos se emiten desde Quito, ya no desde las oficinas de la Costa. Al eliminar la Subsecretaria del Desarrollo Costero envían todos los tråmites a planta central donde estån represados, algunos cerca de dos años sin respuesta.

 

“Hay compañeros de asociaciones, que estĂĄn con el trĂĄmite parado por casi dos años. Mi preocupaciĂłn es que tenemos seis meses sin respuesta. Ante esta falta de atenciĂłn pusimos una denuncia al MAATE. Se formĂł una veedurĂ­a y el martes (anterior al 27 de octubre) tuvimos una reuniĂłn donde ellos a dos semanas se comprometieron a entregar 13 acuerdos (a mediados de noviembre)”, enfatiza Carpio.

 

Solicitamos por res ocasiones informaciĂłn al Ministerio del Ambiente, desde septiembre del 2023 sin obtener una respuesta sobre el nĂșmero de concesiones vigentes, las caducadas y el ĂĄrea que protegen.


Por las publicaciones del MAATE sabemos que 23 de julio de 2021 fue la Ășltima entrega de los Acuerdos Uso Sostenible y Custodia del Ecosistema de Manglar a la AsociaciĂłn de Pescadores del Puerto Safando (ASOPEFAN) y a la Cooperativa de Pescadores Artesanales Cangrejo Lindo. No conocemos las ĂĄreas concesionadas.


Manuel Bravo, director de WildAid Ecuador, de chompa gris, durante uno de los recorridos con los representantes de la AsociaciĂłn 6 de Julio. Foto: WildAid Ecuador.


Manuel Bravo, director de WildAid Ecuador, señala "las comunidades se la han jugado e incluso se han firmado acuerdos de mutua convivencia. Han logrado relaciones de compañerismo, pero sienten que su principal socio, el Ministerio del Ambiente, no les responde". Pulse este enlace para conocer el testimonio de Bravo y cómo logró implementar los Acuerdos de Uso Sustentable y Custodia del Manglar. 


Socio Manglar: yo te ofrezco, busca quien te de

Imagen aérea de una de las åreas de manglar protegidas por la comunidad. Foto: Galo Paguay.


Ademås de las demoras en las renovaciones de los acuerdos de uso y custodia del manglar, las asociaciones con manglar también indican que no han recibido el dinero por ser parte del programa Socio Manglar. 

 

Este programa fue inaugurado por la ex ministra del Ambiente Lorena Tapia en el 2014, quien anunciĂł una meta de 100.000 hectĂĄreas, hasta el 2017, bajo esta figura de aporte de recursos para la protecciĂłn de los manglares. Sin embargo, en el 2021 Socio Manglar cubrĂ­a 37.900 hectĂĄreas y el compromiso era el entregar 425.900 dĂłlares anuales a las Asociaciones participantes.


No conocemos cuanto se ha logrado de esa meta, lo que sĂ­ encontramos fueron los testimonios de las necesidades de las comunidades de ese dinero. Los aportes se destinaban a financiar las labores de protecciĂłn como los recorridos de patrullaje, parte de los gastos legales ante las denuncias por tala, entre otros.


La Ășltima informaciĂłn del Ministerio del Ambiente data del 23 de julio de 2021. Ese dĂ­a se firmĂł el convenio entre el Proyecto Socio Bosque y la AsociaciĂłn de Pescadores, Cangrejeros y afines “Sabana Grande Nueva Esperanza” para sumar 2.900 hectĂĄreas de manglar al programa Socio Manglar.


Socio Manglar entregaba o entrega incentivos económicos a las Asociaciones que tienen Acuerdo de Uso Sustentable y de Custodia del Manglar de acuerdo con tres categorías: las Asociaciones con manglar entre 100 a 500 hectåreas, recibirå un incentivo de 7 000 dólares, las que tengan entre 501 a 1 000 ha, recibirån 10 000 y las mayores a 1000 hectåreas recibirån 15.000. 


Nota de la redacciĂłn

Intentamos obtener datos oficiales del nĂșmero de Acuerdos Acuerdos de Uso Sustentable y Custodia del Manglar vigentes, los que estĂĄn por renovarse y las ĂĄreas de cada uno, asĂ­ como el estado de los trĂĄmites. Solicitamos al Ministerio del Ambiente varias veces la informaciĂłn, desde hace cuatro meses, incluso formalmente con la firma de un abogado. Sin embargo, no hemos tenido una respuesta.


Este reportaje se realizĂł con la contribuciĂłn de varias personas e instituciones. Para ellos nuestro agradecimiento, su aporte lo consideramos como un apoyo al periodismo ambiental independiente. La naturaleza y su gente necesitan de libertad de expresiĂłn y esta solo es posible si se investiga en el territorio.


Gracias

 
 
 
bottom of page