Galápagos estrena tarifas interislas: USD 35 para residentes y USD 50 para turistas; la seguridad pendiente
- Franklin Vega
- hace 1 hora
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El Gobierno aprobó valores diferenciados para residentes y visitantes. Los armadores sostienen que la tarifa anterior ya no cubría el combustible, el mantenimiento ni las inversiones realizadas en embarcaciones que pueden costar hasta USD 500.000. Sin embargo, la reforma no incorpora medidas de seguridad, pese a que los propios operadores reconocen fallas en motores por la calidad de la gasolina y el uso de lanchas cada vez más rápidas, equipadas con cuatro y hasta cinco motores fueraborda.

El aumento del pasaje marítimo entre las islas pobladas de Galápagos dejó de ser una propuesta. Desde el 11 de agosto de 2026 rige un nuevo tarifario que diferencia a los pasajeros según su condición migratoria.
La Resolución MIT-SPTM-2026-0126-R fija en USD 35 el pasaje regular para residentes permanentes, temporales y transeúntes. Los turistas, sean ecuatorianos o extranjeros, deberán pagar USD 50 por el mismo servicio y trayecto. Para el servicio especial, el valor será de USD 50 para residentes y USD 65 para turistas.
La decisión modifica la tarifa de USD 30 para el servicio regular y de USD 40 para el especial que constaba en la normativa de 2018. El incremento del pasaje regular es del 16,7 % para los habitantes de Galápagos y del 66,7 % para los visitantes.
La nueva resolución confirma el aumento anticipado por Bitácora Ambiental, pero cambia la propuesta inicial socializada en julio. El Ministerio de Infraestructura y Transporte planteaba entonces una tarifa general de USD 40 para el servicio regular y USD 50 para el especial, sin distinguir entre residentes y turistas. El resultado definitivo reduce en USD 5 el valor inicialmente propuesto para los residentes, pero aumenta en USD 10 el pasaje regular de los turistas.
Los armadores defienden el aumento
El presidente de la Cooperativa de Transporte Marítimo de Galápagos, COOPTRANSGAL, y propietario de una embarcación interislas, sostiene que la actualización era necesaria porque los costos operativos han aumentado mientras el precio del pasaje permaneció estancado. “Desde el 2000 con el mismo precio. La tarifa actual es una pérdida. El costo de la gasolina es de cuatro dólares el galón. Todo ha subido menos el pasaje interislas”, afirmó.
La documentación oficial revisada por Bitácora permite confirmar que la tarifa regular de USD 30 estaba vigente desde 2018. La afirmación de que el precio no había cambiado desde 2000 corresponde a la versión del dirigente de los transportistas. El armador asegura que cada motor fuera de borda cuesta aproximadamente USD 35.000 y que una lancha destinada al transporte de pasajeros puede representar una inversión de entre USD 450.000 y USD 500.000.
Cuatro motores, tomando como referencia el valor proporcionado, implicarían una inversión de alrededor de USD 140.000. Si una embarcación lleva cinco, el monto ascendería a USD 175.000, sin incluir casco, sistemas de navegación, equipos de seguridad, seguros, mantenimiento ni combustible.
“Los operadores han traído lanchas más rápidas con cuatro y cinco motores”, reconoció el representante de COOPTRANSGAL.
Su planteamiento tarifario era cobrar USD 50 a los turistas extranjeros, USD 49 a los turistas nacionales y mantener en USD 30 el pasaje para los residentes de Galápagos.
La resolución adoptó parcialmente ese modelo. Estableció una tarifa de USD 50 para todos los turistas, sin diferenciar entre nacionales y extranjeros, y elevó a USD 35 el valor para los residentes.
Más motores, más costos y más preguntas
El argumento económico de los armadores ayuda a explicar por qué presionaban por una actualización. Una lancha con cuatro motores de 300 HP dispone de una potencia conjunta de 1.200 HP. Con cinco motores de la misma potencia alcanzaría 1.500 HP.
Pero la multiplicación de motores no representa solamente una inversión mayor. También aumenta el peso en la popa, el consumo de gasolina, las emisiones, los gastos de mantenimiento y las exigencias estructurales del casco.
Bitácora Ambiental reveló en 2023 que, de las 27 embarcaciones autorizadas entonces, quince tenían tres motores fuera de borda, once disponían de cuatro y solo una operaba con dos. La potencia instalada variaba entre 600 y 1.200 HP.
Ingenieros navales consultados para esa investigación consideraron excesiva la instalación de 900 HP y calificaron como desproporcionado el uso de 1.200 HP en algunas embarcaciones de fibra de vidrio dedicadas al transporte colectivo.

El representante de COOPTRANSGAL añadió otro elemento: los motores se averían debido a la calidad del combustible disponible en Galápagos. “Los fuerabordas se dañan por la mala calidad del hidrocarburo”, afirmó.
Este reconocimiento vuelve más importante una recomendación formulada por especialistas: cada motor debería disponer de un sistema independiente de combustible, con su propio tanque, bomba y filtros.
Tener cuatro motores no garantiza que la embarcación pueda continuar el viaje si todos reciben combustible contaminado desde un mismo sistema. Una falla originada en la gasolina puede afectar simultáneamente a toda la propulsión.
El antecedente de la Angy
El 25 de septiembre de 2022, la lancha Angy naufragó cuando cubría la ruta entre Puerto Villamil, en Isabela, y Puerto Ayora, en Santa Cruz. Cuatro turistas murieron.
La embarcación sufrió fallas sucesivas en sus tres motores y quedó a la deriva. La Dirección Nacional de los Espacios Acuáticos informó entonces que la lancha se quedó sin combustible y que la tripulación no comunicó inmediatamente la emergencia a la autoridad marítima.
Los testimonios de los sobrevivientes también revelaron problemas relacionados con los chalecos salvavidas, el número de pasajeros y la respuesta frente a la emergencia.
La tragedia demostró que el número de motores no sustituye el mantenimiento, la calidad del combustible, la capacitación de la tripulación, el cumplimiento de los protocolos ni la reacción oportuna ante una avería.
Después de la Angy se intensificaron algunos controles, pero los incidentes y fallas mecánicas no desaparecieron.
No todas las lanchas podrán cobrar las nuevas tarifas
La resolución introduce una condición relevante: el nuevo tarifario solo puede ser aplicado por las embarcaciones que demuestren el cumplimiento completo de los requisitos documentales y técnicos establecidos en la normativa.
Las lanchas cuyos armadores estén acogidos a prórrogas, plazos diferidos u otros mecanismos transitorios no podrán cobrar los nuevos valores.
La disposición genera una obligación de transparencia. El Ministerio debería publicar inmediatamente una lista de las embarcaciones autorizadas para aplicar el aumento, de modo que los pasajeros puedan conocer si la lancha en la que viajarán está habilitada para cobrar USD 35, USD 50 o USD 65.
Sin esa información, el usuario no tendrá cómo verificar si el aumento es legal ni si la embarcación cumple realmente todos los requisitos. La autoridad también deberá controlar que no se cobren montos superiores o conceptos adicionales no autorizados. La resolución encarga esta verificación a la Dirección de Transporte Marítimo y Fluvial, en coordinación con las capitanías de puerto.
Descuento del 50 %
La tarifa preferencial del 50 % se mantiene para niños menores de 12 años, estudiantes, personas con discapacidad debidamente acreditadas y adultos mayores de 65 años.
El valor se calcula sobre la categoría del pasajero. En el servicio regular, un residente beneficiario del descuento pagará USD 17,50, mientras que un turista pagará USD 25.
Para el servicio especial, los valores preferenciales serán de USD 25 para residentes y USD 32,50 para turistas.
Un estudio técnico que aún debe transparentarse
La resolución cita el Informe Técnico No. 107-2026, del 21 de julio de 2026, como sustento del nuevo tarifario. Sin embargo, el documento no forma parte de la resolución entregada a Bitácora Ambiental.
Por tanto, todavía no se conocen públicamente los cálculos utilizados para fijar los nuevos valores.
El informe debería permitir comprobar cuánto pesan en la tarifa:
El consumo de combustible.
El mantenimiento de los motores.
Los seguros.
La remuneración de las tripulaciones.
Los repuestos.
La depreciación de las embarcaciones.
La inversión en equipos de seguridad.
La rentabilidad de los operadores.
El criterio jurídico citado en la resolución aclara que la reforma es legalmente procedente, pero evita pronunciarse sobre la valoración y las cifras contenidas en el informe técnico. El análisis jurídico avaló el procedimiento administrativo, no certificó que los montos estén económicamente justificados.
La versión del presidente de COOPTRANSGAL aporta cifras relevantes sobre la inversión de los operadores, pero no reemplaza la obligación estatal de publicar el estudio completo.
La tarifa subió; las garantías no
La resolución reforma exclusivamente el anexo tarifario. No establece nuevas obligaciones sobre límites de velocidad, potencia máxima, diseño de los cascos, independencia de los sistemas de combustible, capacitación de las tripulaciones o publicación de los reportes de averías y siniestros.
Tampoco vincula el aumento con inversiones adicionales y verificables en seguridad.
El Gobierno encargó evaluaciones periódicas sobre la calidad del servicio y la percepción de los usuarios, pero no determinó cada cuánto se realizarán, qué indicadores se utilizarán ni si los resultados serán públicos.
Los argumentos económicos de los armadores deben ser considerados. La gasolina, los motores, los repuestos y las embarcaciones tienen costos elevados, y una tarifa congelada puede deteriorar la sostenibilidad del servicio.
Pero el reconocimiento de que existen motores afectados por la calidad del combustible y embarcaciones con cuatro y hasta cinco fuerabordas demuestra que la discusión no termina en el precio.
Los pasajeros pagarán más desde el 11 de agosto. Ahora corresponde al Ministerio demostrar que únicamente cobrarán el aumento las embarcaciones que cumplen todos los requisitos y que la tarifa financiará un servicio más confiable. Porque una lancha de USD 500.000, equipada con motores que pueden sumar 1.200 o 1.500 HP, puede ser más rápida y más costosa. Eso no significa, automáticamente, que sea más segura.




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