Malecón de Manglaralto: USD 3,3 millones en deuda pública mientras siguen sin agua ni alcantarillado
- Franklin Vega
- hace 6 días
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La construcción en Manglaralto no solo levanta dudas ambientales. También abre una pregunta urgente: ¿quién va a pagar esta obra?

Se trata de una línea de crédito del Banco Ecuatoriano de Desarrollo. Es decir, deuda pública que será cubierta con los impuestos de todos los residentes de Santa Elena. Una decisión que compromete recursos de la gente para financiar un proyecto que, lejos de resolver necesidades básicas, apunta a una intervención cuestionada en plena playa.
En la zona, comunidades enteras siguen sin acceso adecuado a alcantarillado, agua potable ni sistemas de saneamiento. Esas son las urgencias reales. Sin embargo, la prioridad parece estar en una obra que luce bien en maquetas y fotografías, pero que responde más a una lógica de cemento que a una planificación responsable del territorio.
El problema no es solo financiero. Es también ambiental y social. Intervenir la playa implica alterar los ciclos naturales de las mareas, afectar la dinámica costera y poner en riesgo actividades locales que dependen directamente de ese equilibrio.
Endeudar a una población para una obra innecesaria, en un territorio con carencias básicas, no es desarrollo: es un despropósito. Un posible elefante blanco pagado por todos, mientras las verdaderas necesidades siguen esperando.




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