En Manta, una tortuga marina llegó antes que el plan de manejo
Mientras Terminal Portuario de Manta (TPM) presume un permiso ambiental que no muestra, una tortuga marina intentó anidar en la playa de El Murciélago, en la zona donde se pretende levantar Patio 600, en pleno pico de la temporada. Ni el Ministerio del Ambiente, ni la APM, ni el Municipio han explicado cómo se protegerá ese sitio.

Una tortuga marina intentó anidar el 12 de octubre dentro del área donde se construirá el Patio 600 del puerto de Manta, en la playa de El Murciélago. Según el testimonio que circula en video, la hembra comenzó a cavar junto a una caña que los constructores dejaron para delimitar el lugar. Al no lograr abrir bien el hoyo, se desplazó unos metros más adelante, hacia el sector donde se ejecuta la obra.
El episodio ocurre a mes y medio del anuncio de inicio de trabajos que hizo la Autoridad Portuaria de Manta (APM) el 27 de agosto, para una intervención de tres hectáreas con un plazo de 180 días. La nota de Bitácora del 7 de septiembre pidió que el operador y las autoridades demostraran, con documentos y evaluación de campo, cómo se protege una playa con antecedentes de anidación. Esa pregunta sigue en pie, ahora con una tortuga de por medio.
Lo que muestran las imágenes

Las fotografías y el video muestran a una tortuga adulta sobre la arena seca, junto a una pequeña duna con vegetación rastrera. El video dura unos 46 segundos y es una grabación de una transmisión en vivo en TikTok. A la izquierda de las imágenes asoma parte de la caña. Al fondo se distinguen un muro de roca, postes de alumbrado y de tendido eléctrico, grúas y un montículo de arena. Uno de los espectadores reprochaba que se pretenda quitarles su “casa” a las tortugas.
La especie no está confirmada: la golfina (Lepidochelys olivacea) es la que más anida en el Ecuador continental, pero la identificación corresponde a especialistas o los funcionarios del Ministerio del Ambiente y Energia, pero no hay confirmación oficial. Tampoco incluye coordenadas, de modo que el sitio exacto no puede cruzarse todavía con el polígono autorizado de la obra, que TPM no ha publicado.
Aun así, este hecho desbarata los argumentos de los constructores. El Plan oficial de conservación define el nido por la “cama” que deja la hembra en la arena, aunque no se compruebe la presencia de huevos.
Una playa con historial de anidación
Esta no es una visita aislada. Una nota de EFE publicada por El Diario en octubre de 2020, con información del Ministerio del Ambiente, incluyó a El Murciélago entre las playas manabitas con anidación de tortuga golfina. En junio de 2025, el Municipio de Manta reconoció la playa como sitio de anidación, especialmente de golfina, y dijo que cualquier intervención debe coordinarse con el municipio y un comité turístico. El 19 de diciembre de 2025, Bitácora publicó la fotografía de una eclosión en esa misma playa.
Ese dato permite un cálculo. Con el rango de incubación de 45 a 70 días que el Ministerio explicó en el caso Manglaralto, una eclosión el 19 de diciembre implica una puesta entre el 10 de octubre y el 4 de noviembre de 2025. Es una estimación de Bitácora, no un dato oficial, pero sugiere que la hembra del 12 de octubre llegó en la misma ventana del año pasado.
Octubre no es un mes cualquiera

El Plan de Acción para la Conservación de Tortugas Marinas, el documento técnico del Ministerio del Ambiente con vigencia hasta 2030, indica que la golfina anida todo el año. El pico reproductivo, sin embargo, se concentra entre septiembre y noviembre en áreas monitoreadas de Santa Elena, Manabí y Esmeraldas.
Si la hembra del 12 de octubre depositó huevos, la eclosión se esperaría entre el 26 de noviembre y el 21 de diciembre, con la misma lógica de 45 a 70 días. El plazo de 180 días de la obra, contado desde el anuncio del 27 de agosto, llegaría a fines de febrero de 2027. Si el cronograma se cumple, toda la incubación transcurriría dentro del período de trabajos. Con el agravante de que luego de 20 años cuando las tortugas regresen a poner sus huevos, ya no habrá una playa donde hacerlo.
Lo que el Estado ya sabe y firmó
El Plan fue oficializado por la Subsecretaría de Patrimonio Natural mediante la Resolución MAAE-SPN-2021-001, del 22 de enero de 2021, y rige en todo el territorio nacional. Lo elaboraron el propio Ministerio con WildAid y la cooperación alemana GIZ.
Allí, el urbanismo frente a la playa y la reducción de la franja costera figuran como una amenaza de magnitud alta y extendida por toda la costa, con la categoría más grave: impacto crítico. El Plan advierte que malecones, cabañas y quioscos suelen instalarse sobre las áreas donde anidan las tortugas. Cita el caso de Puerto López, donde un malecón recortó 15 metros de hábitat de anidación a lo largo de casi dos kilómetros. Sobre la iluminación, señala que un solo foco puede afectar gravemente a los neonatos. Sobre los vehículos en la playa, que compactan la arena y perjudican la anidación.
Entre las tareas que fijó está considerar a las tortugas en las evaluaciones ambientales de proyectos de desarrollo costero. También se propuso contar en 2021 con un instrumento normativo para conservar las playas de anidación y, en 2022, con medidas de protección temporal. El Acuerdo MAE-MAE-2026-0058-AM, que protege esas áreas en el Ecuador continental, se publicó el 20 de mayo de 2026.
El diagnóstico del propio Plan reconoce debilidades: conflicto entre conservación y desarrollo, marco legal mal articulado y control con sanciones irrisorias. Afirma además que ese conflicto no debería existir, porque las tortugas y sus hábitats deben ser un elemento más del ordenamiento costero.
Los permisos siguen sin mostrarse
TPM afirma que tiene un permiso ambiental vigente y que hará monitoreos. También dice que usará luminarias especiales para evitar que la luz se disperse hacia áreas naturales. Según la información revisada por Bitácora, no ha publicado la resolución, el polígono autorizado ni el plan de manejo actualizado. El antecedente público es un registro ambiental de 2019 sobre cuyo emisor los boletines de la APM se contradicen.
El Municipio sostiene que sus instrumentos de planificación ubican el sector como Área de Conservación y Uso Sostenible, y dice haber oficiado a las entidades competentes, incluido el Ministerio del Ambiente. Ese reclamo debe contrastarse con la ordenanza y la cartografía.
A este cuadro se suman dos normas de 2026: el acuerdo de mayo y la Ley Orgánica de Gobernanza del Espacio Marino-Costero, del 20 de julio. Su artículo 17 exige aplicar el principio precautorio ante proyectos que puedan afectar ecosistemas costeros sensibles, incluidas zonas de anidación. La misma ley tiene una disposición transitoria que protege autorizaciones anteriores, así que no puede afirmarse que haya anulado el permiso del Patio 600. Tampoco exime a las autoridades de explicar cómo lo concilian con una hembra que, según el testimonio, intentó anidar dentro de la zona de obra.
Qué corresponde ahora
En Manglaralto, donde se registró otro nido tres días antes, los demandantes pidieron a la justicia medidas concretas: inspección del MAE en 48 horas, georreferenciación de nidos, cercos de protección, patrullajes nocturnos y que no entre maquinaria sin pronunciamiento ambiental. Esa lista sirve de vara también en Manta.

El MAE debe verificar el sitio, georreferenciar cualquier nido y definir medidas de protección mientras dure la incubación. A TPM y a la APM, mostrar el polígono, el plan de manejo y el protocolo que aplican cuando una tortuga aparece en el frente de obra. Y al Municipio, decir con documentos si autorizó la intervención. Bitácora no localizó, hasta la redacción de esta nota, un pronunciamiento público de estas instituciones sobre el avistamiento del 12 de octubre.
La tortuga no leyó permisos ni polígonos. Llegó a una playa donde se anida desde hace años y encontró una caña, un montículo de arena y una grúa. Lo que falta por responder corresponde a quienes firman, ejecutan y controlan la obra.
Santa Elena| Manglaralto: tres días antes, otro nido en riesgo
El hecho. El 9 de octubre se registró un nuevo desove en la playa de Manglaralto (Santa Elena), en el sector donde la Prefectura proyectaba un malecón de USD 3,3 millones, con escolleras de unos 850 metros. Moradores marcaron el nido con estacas. No tenía cerco ni custodia institucional, y se veían huevos expuestos.
El proceso. Hubo medidas cautelares el 26 de marzo y una sentencia favorable a los derechos de la naturaleza el 1 de julio, apelada por las instituciones. El mismo 9 de octubre se pidió a la jueza Ana María Tapia Blacio ejecutar medidas de protección inmediata.
El financiamiento. El 7 de abril la Prefectura dijo contar con el respaldo de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD). El 17 de abril, la AFD respondió que el proyecto no estaba validado. Del crédito PIM-AFD de USD 80 millones, se habían desembolsado USD 5 millones al 8 de junio.
Transparencia. El editor de Bitácora Ambiental, Franklin Vega, es uno de los demandantes, junto con el abogado Milton Castillo.





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