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Galápagos sin brújula: el Plan de Manejo venció en el 2024 y la actualización empieza el 11

  • Foto del escritor: Franklin Vega
    Franklin Vega
  • hace 17 horas
  • 5 min de lectura

El Plan de Manejo del Parque Nacional Galápagos y la Reserva Marina de Galápagos cumplió diez años de vigencia en 2024, pero su actualización recién iniciará formalmente el 11 de junio de 2026. El Ministerio del ambiente y Energía afirma que en el 2025 concluyó la evaluación de efectividad de manejo de las áreas protegidas, un insumo para elaborar un nuevo instrumento adaptativo. Mientras Galápagos enfrenta desafíos como el tráfico de especies, la pesca con palangre y otras amenazas a sus ecosistemas, surge una pregunta clave: ¿cómo se han orientado las decisiones de manejo durante el período de transición entre el plan vigente y su actualización?


El principal instrumento técnico que guía la conservación y el uso de las áreas protegidas de Galápagos cumplió su período de vigencia en junio de 2024. Dos años después, no existe evidencia pública de un nuevo Plan de Manejo aprobado para el Parque Nacional Galápagos y la Reserva Marina de Galápagos, lo que abre una pregunta incómoda pero necesaria: ¿bajo qué instrumento se están tomando actualmente las decisiones de manejo en el archipiélago?


El Plan de Manejo de las Áreas Protegidas de Galápagos para el Buen Vivir fue aprobado mediante Acuerdo Ministerial 162 en junio de 2014, cuando era ministra del Ambiente Lorena Tapia. El propio documento establece una temporalidad de diez años. Su objetivo era servir como hoja de ruta para la gestión conjunta del Parque Nacional Galápagos y la Reserva Marina de Galápagos, definiendo prioridades de conservación, zonificación, turismo, pesca, investigación científica, control de especies invasoras, participación ciudadana y gobernanza.


El plan fue concebido en un momento de transición institucional. Aunque incorporó los principios de la Ley Especial de Galápagos vigente en ese momento, fue aprobado incluso antes de la entrada en vigencia de la Ley Orgánica de Régimen Especial de Galápagos de 2015. Desde entonces el archipiélago ha experimentado cambios profundos: crecimiento desordenado del turismo, nuevas presiones pesqueras, expansión tecnológica de las flotas industriales que operan alrededor de la reserva, incremento de las amenazas de bioseguridad y la creación de nuevas figuras de protección marina como la Reserva Marina Hermandad, que a pesar de contar con fondos para la conservación marina, esta no se concreta. Un guardaparque que pidió no publicar su nombre, afirma que el control y patrullaje marino han disminuido en un 80 por ciento con respecto a años pasados.


La actualización de un plan de manejo para Galápagos no es un trámite administrativo. Requiere un extenso proceso de construcción participativa con pescadores, operadores turísticos, científicos, gobiernos locales, organizaciones de conservación y comunidades de las distintas islas. Especialistas que han participado en procesos similares estiman que la elaboración de un nuevo instrumento puede tomar más de un año de trabajo técnico y social.


Dos de las especies traficadas en Galápagos: lagartija de lava e iguana marina. Foto: Jonathan Green tomada del Plan de Manejo de las Áreas Protegidas de Galápagos par el Buen Vivir.
Dos de las especies traficadas en Galápagos: lagartija de lava e iguana marina. Foto: Jonathan Green tomada del Plan de Manejo de las Áreas Protegidas de Galápagos par el Buen Vivir.

La importancia de contar con una planificación actualizada se vuelve evidente al revisar algunas de las alertas recientes registradas en el archipiélago. En los últimos meses, investigaciones periodísticas y reportes oficiales han revelado casos de tráfico ilegal de fauna, incluyendo el hallazgo de iguanas marinas, únicas de la Reserva Marina de Galápagos, en el Aereopuerto de Guayaquil y la comercialización internacional de ejemplares cuya exportación nunca fue autorizada por Ecuador.


Paralelamente, pescadores, científicos y organizaciones de conservación han denunciado la presencia de artes de pesca de alto impacto, incluido el uso de palangre en zonas como el Arco de Darwin, uno de los ecosistemas marinos más emblemáticos del planeta y destino de buceo de clase mundial.


Estos casos son apenas dos ejemplos de una lista más amplia de desafíos que enfrenta el archipiélago. A ellos se suman la presión de flotas pesqueras internacionales en los límites de la Reserva Marina, la introducción permanente de especies invasoras, el calentamiento global, la contaminación marina, la creciente demanda turística y la necesidad de fortalecer los sistemas de vigilancia y control. Por no hablar de las presiones sistemáticas de municipios como el de Santa Cruz que no gestionan la basura y ocupan áreas protegidas sin autorización.


Precisamente para enfrentar estas amenazas existen los planes de manejo. Más que documentos administrativos, son el instrumento técnico que define objetivos, prioridades, indicadores, programas de acción y criterios para la toma de decisiones. También permiten evaluar el desempeño de las autoridades responsables de la conservación y orientar la inversión pública y privada dentro de las áreas protegidas.


El plan aprobado en 2014 planteó una visión integral para las áreas protegidas de Galápagos. Entre sus principales componentes estaban la conservación de la biodiversidad terrestre y marina, el manejo de los usos turísticos y pesqueros, la restauración ecológica, el control de especies invasoras, la investigación científica, la educación ambiental, el fortalecimiento institucional y la participación social en la gobernanza de las áreas protegidas. Asimismo, estableció mecanismos de zonificación para ordenar las actividades permitidas y restringidas dentro de los distintos espacios de conservación.


La pregunta que surge hoy es si ese instrumento sigue siendo suficiente para responder a los desafíos de 2026. Más aún, si el propio plan fijó una vigencia de diez años y no existe uno nuevo aprobado, corresponde conocer cuál es la estrategia oficial para garantizar una gestión adaptativa y técnicamente sustentada de las áreas protegidas más importantes del Ecuador.


La actualización empezará en el 11 de junio

Un funcionario del Ministerio del ambiente y Energía sostiene que el proceso de actualización ya se encuentra en marcha. Consultado por Bitácora Ambiental, un funcionario explicó que durante 2025 se realizó la evaluación de efectividad de manejo de las áreas protegidas de Galápagos, considerada un insumo indispensable para la elaboración del nuevo instrumento de planificación.


"En el año 2025 terminamos la evaluación de efectividad de manejo de áreas protegidas y ya con la sistematización de la información finalmente vamos a iniciar el proceso", señaló el funcionario. Agregó que la actualización del plan constituye actualmente una prioridad institucional.


Según la el funcionario, el nuevo documento deberá responder a un enfoque de manejo adaptativo. "Al ser un plan adaptativo requiere ajustes que permitan fortalecer las estrategias e indicadores", indicó.


Como parte de este proceso, el próximo 11 de junio de 2026 está previsto el Taller de Arranque para la Actualización del Plan de Manejo de las Áreas Protegidas de Galápagos, espacio con el que comenzará formalmente la construcción participativa del nuevo instrumento. Los Términos de Referencia los están elaborando con ONGs presentes en el Archipiélago, como Jocotoco.


La explicación del Ministerio aporta elementos sobre los avances realizados durante los últimos meses, pero también evidencia la magnitud del desafío pendiente. El propio proceso de evaluación de efectividad concluyó una vez cumplido el horizonte temporal del plan aprobado en 2014 y el inicio formal de la actualización ocurre dos años después de que ese instrumento alcanzara la temporalidad para la cual fue concebido.


En ese contexto, la pregunta de fondo permanece vigente: ¿qué instrumento técnico ha orientado las decisiones estratégicas de manejo durante este período de transición y cuáles serán las prioridades que el nuevo plan deberá incorporar frente a amenazas emergentes como el tráfico ilegal de fauna, la presión pesquera sobre ecosistemas sensibles, las especies invasoras, el cambio climático y el crecimiento de las actividades humanas en el archipiélago?

Estos son los créditos del Plan de Manejo del 2014. Pregunta para los galapagueños cuantas personalidades se repiten y en qué cargos?
Estos son los créditos del Plan de Manejo del 2014. Pregunta para los galapagueños cuantas personalidades se repiten y en qué cargos?

 
 
 
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